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En "Mon Cœur mis à nu", Baudelaire cuenta : "Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian sin cesar las palabras: "inmoral, inmoralidad, moralidad en el arte", y otras tonterías me hacen pensar a Luisa Villedieu, puta a cinco francos, que, acompañándome una vez al Luvres dónde jamás había ido, se echó a enrojecer, a cubrirse la cara y, tirándome a cada instante por la manga, me pedía delante de numerosas estatuas y varios cuadros inmortales, cómo se podía mostrar públicamente indecencias iguales."

Siempre, casi todos los artistas representaron escenas eróticas. Cada artista tiene sus pasiones y sus preferencias que le dicta su experiencia(experimento) personal y no los convenios sociales. El erotismo forma parte de su vida, también es normal que lo expriman.

Victor Sanchez no contraviene a la regla. Como ellos, tiene también una producción más íntima que encanta a los aficionados de este género de pintura. En esta parte de su web, pues Victor nos hace descubrir su pintura erótica.

Victor nos habla de su pintura erótica :

Me gusta citar a Picasso, a propósito del erotismo y de la pornografía en el arte. Picasso decía: " el arte no es casto y cuando es casto, no es más arte ". Pero hay que reponer esta citación en su contexto. Por ahí, Picasso subrayaba que el arte era peligroso si estamos insuficientemente preparados. Iría más lejos afirmando que no sólo el público debe ser preparado, sino que el artista también. Por mi, no existe nada más difícil, en arte, que de exprimir una visión pornográfica con delicadeza y sensibilidad ¿ Mi disidencia? Es utilizar la técnica académica clásica en obras a carácter erótico. Trato así de hacer revisar al público sus visiones del mundo e interrogarse sobre sus comportamientos. Hoy en día, el sexo es omnipresente: en medio de comunicación, en la calle, en la medicina, en la literatura y hasta en la política, con el asunto Lewinski... Sin embargo, la censura jamás fue tan normativa. La norma social intenta continuamente cuajar lo que es aceptable y lo que no lo es. Pero, para un artista, es inaceptable, precisamente: no podemos reducir la creación a una serie de normas y de estándares.

Si ustedes toman " El Origen del mundo ", una obra de Courbet, que tuve la felicidad de admirar en el Museo de Orsay, pueden darle diferentes interpretaciones. Ciertas personas, viendo le, son muy chocadas; otras son entusiastas; otras todavía muy indecisas. Es lo que constituye a mis ojos toda la riqueza del arte pornográfico: oscila continuamente entre la obscenidad y el erotismo, entre la realidad de los cuerpos y su sublimación. La pornografía como tal no nació de ayer. Lo que es nuevo, en cambio, es que las obras pornográficas se hicieron unos productos como los otros. Es lo que explica por qué la calidad artística de la producción pornográfica es tan mediocre. No podemos reducir el arte a un simple producto de consumo. El arte reúne el sagrado: en arte, jamás estamos muy lejos del culto, de la contemplación, del ceremonial.

Tengo a veces la impresión de que el arte erótico ha sido vaciado de su sentido. Sin embargo, no es necesario ser vulgar o mediocre para hacer el erotismo. Podemos totalmente crear una obra erótica altamente cultural... Hablaba de Courbet, al que admiro infinitamente. Pero no es el unico artista en haberse expresado en obras eróticas. Picasso, Dali, Egon Schiele y Klimt, para sólo citarles ellos, todos se negaron a templar su pintura, a acantonarla en un erotismo discreto. Creo que un artista que se compromete en un proceso de creación a carácter erótico toma riesgos enormes, todavía hoy. La producción erótica esta tolerada, por su puesto, pero no si denuncia la rigidez actual. Podemos encontrar de la pornografía muy fácilmente en nuestros días: está disponible porque es rentable. Pero la calidad y la emoción estan muy lejos de estar en la cita. Todo el mundo sufre de eso: los que buscan de la pornografía de bella factura (entre los que están las mujeres, que son cada vez más numerosas a apreciarla), no la encuentran. Y los que son escandalizados por la sobrepuja pornográfica de bajo piso tienen toda el agua necesaria para su molino. Al final, los solos ganadores son los que embolsan los beneficios... La exposición de los Pequeños Retratos Íntimos, es mi modo de denunciar esto.

Me gustaría reconciliar a los aficionados de arte con el arte erótico. Por supuesto, los sujetos que pinté pueden chocar; pero un cuadro en el mismo no es asqueroso ni vulgar. Es un tipo de estímulo que hay que sacar de la pasividad, de la inercia, para entrar en el juego del arte y jugar al escondite con él.

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